02 agosto 2022

N-II: El puerto viejo de La Muela, parte I


La N-II es una carretera de tipo radial que une la Puerta del Sol madrileña con la frontera francesa por La Junquera, atravesando las provincias de Madrid, Guadalajara, Soria, Zaragoza, Huesca, Lérida, Barcelona y Gerona. Su longitud fue definida en el Plan de Caminos de 1940 en 786,943 kilómetros, y en la actualidad buena parte de la misma se encuentra duplicada en la actual autovía A-2 o Autovía del Nordeste. Esto es especialmente notorio en varios tramos a su paso por La Alcarria, en los que la calzada perteneciente a la antigua carretera de tipo convencional presenta ondulaciones o "toboganes" mientras que la calzada de nueva construcción es totalmente llana. Actualmente quedan algo menos de 300 kilómetros de carretera convencional sin duplicar o con la transformación en autovía realizada sin afectar a la carretera original, como los que unen Zaragoza y Fraga o Barcelona con La Junquera. Además, tras la entrada en vigor en 2015 de la nueva normativa que elimina la denominación de las carreteras radiales con números romanos, cada vez más puntos kilométricos están viendo sustituida su clave original por la clave "N-2". 


Son numerosos los puertos de variada orografía y dificultad a lo largo de todo su recorrido, como el puerto de Fraga, el Bruc o los numerosos puertos encadenados en la provincia de Zaragoza, como El Frasno, Cavero o Morata, este último de próxima estudio en este blog. También es destacable la variedad paisajística que atraviesa esta vía, con contrastes tan marcados como la altitud de la provincia de Soria, la aridez de Los Monegros o el litoral barcelonés.

Como se le puede presuponer a un corredor de tanta importancia, son numerosísimos los elementos históricos supervivientes, destacando a nivel carretero una notable cantidad de trazados abandonados o el elevado número de vestigios del Circuito Nacional de Firmes Especiales que aún se pueden hallar. Para remontarse a la historia del recorrido entre Madrid y Zaragoza desde la actualidad hasta épocas medievales, así como multitud de detalles sobre las infraestructuras de carretera, posadas o ventas, o las diferentes variantes de este histórico camino, recomiendo lecturas como las de el libro "La N-II y sus precedentes camineros", de Vicente Alejandre Alcalde.

También es recomendable, cómo no, recorrer los tramos aún en uso de la vieja carretera nacional, por ejemplo aprovechando el que une la capital de Aragón con el enlace con la A-2 en Fraga, donde el tráfico pesado ha desaparecido con la liberalización del peaje de la paralela AP-2. No puedo olvidarme tampoco de alguno de mis tramos favoritos de la N-II, como el que desde Medinaceli nos lleva hasta Arcos de Jalón o el largo recorrido entre Contamina y El Frasno.

LA MUELA, PROVINCIA DE ZARAGOZA

La localidad de La Muela ha estado siempre ligada a la vía que unía Madrid con Barcelona, pues su fundación en el siglo XIII se debió a las necesidades de protección del Camino Real frente a los bandidos y asaltadores de caminos. Su peculiar situación en un altiplano de aproximadamente 600 metros de altitud, mientras que la altura media del lugar, incluso de la cercana Zaragoza se queda en 200, hace de este un lugar en el que el viento es omnipresente. Fundamentalmente "cierzo", forma de denominar al viento norte en buena parte del valle del Ebro. Es precisamente este viento el que ha hecho que desde hace un par de décadas la planicie de La Muela haya sido colonizada por decenas de aerogeneradores, y que en torno a ellos y a las operaciones urbanísticas hayan sido tristemente célebres los casos de corrupción que han acarreado consecuencias durante años a los muelenses.

Derroches de dinero público en construcciones como un auditorio, una plaza de toros construida en tiempo récord para acoger un concierto de Julio Iglesias, varios museos y hoteles, una ciudad deportiva sobredimensionada o urbanizaciones fantasma como La Muela Golf o la colosal Alto de La Muela, trazada y pavimentada pero sin una sola vivienda en pie y que hoy es pasto del expolio. Además de esto, la crisis financiera de 2008 conllevó la paralización de un gran número de promociones inmobiliarias a lo largo y ancho de la localidad, algunas de las cuales aún permanecen como ejemplo de una nefasta gestión. Todo un cúmulo de despropósitos que dio lugar a que La Muela fuese uno de los municipios más endeudados de España. Afortunadamente esa parte de su historia se ha podido cerrar recientemente, y La Muela ha conseguido saldar completamente su deuda. 

30 DE ABRIL DE 2022

La verdad es que hasta un par de horas antes no tenía pensado volver aquel día a este viejo puerto de La Muela. Había estado por última vez en junio de 2021, además de numerosas veces desde hace años. Es el primer tramo abandonado que conocí de forma virtual, allá por un ya lejano año 2008, cuando navegando en internet descubrí la web de Marc: www lugares-abandonados.com. Entre otros muchos reportajes (recuerdo que los leí todos y que cada varios días me conectaba a su web, en espera de que aquel explorador urbano por entonces desconocido para mí nos mostrase como habían cambiado esos sitios antaño tan frecuentados) descubrí que había un apartado específico respecto a abandonos de carretera, que fueron los que despertaron en mí esa inquietud que se ha convertido hoy casi en una forma de vida. Concretamente uno de esos reportajes, el de este enlace, es un bello exponente de lo que es este mundo de las carreteras olvidadas. Ya por entonces la carretera me quemaba, en el buen sentido, canalizada a través de una afición a los coches con la que nací. Esto era una vuelta de tuerca más, y el comienzo de todo lo que vino después.

Visité el viejo puerto por primera vez con José Luis, aprovechando su residencia temporal en La Muela. La mala suerte, la ilusión del momento o quién sabe qué, hizo que en aquella primera visita y tras horas a ralentí ahogásemos y nos quedáramos tirados con su Chrysler 180. Al final del tramo, a 7 kilómetros de La Muela, anocheciendo y sin batería en los móviles tras tomar decenas de fotos al coche y a las curvas del histórico trazado... una anécdota que tiene gracia ahora pero que en el momento no fue tan divertida. Tras aquella han sido innumerables veces, en las que solo o con otras personas he recorrido y fotografiado las curvas y peraltes de tan mítico trazado.


Pero volvamos a fechas recientes, concretamente al pasado 30 de abril. El motivo de acudir a Zaragoza poco tenía que ver con la carretera, pues no era otro que volver a visitar aquella Expo de 2008 que con tanto cariño recuerdo. Fue aquel un fin de semana de los de recordar siempre, entre amigos y con todas las novedades que un evento de esa magnitud podía ofrecer. Fue además mi primera visita a una Zaragoza a la que en años posteriores he vuelto en numerosas ocasiones.



No es la primera vez que me he dejado caer por lo que queda de la Expo tras aquel ya lejano 2008, pero no iba a ser este un paseo cualquiera como los anteriores, si no amenizado con las explicaciones de Erik Harley y su movimiento, el "Pormishuevismo". Erik recorre España y aquellos puntos calientes en los que los pelotazos urbanísticos han dejado marcada huella, como es el caso de la oportunista urbanización del meandro de Ranillas a santo de la Expo. Recomiendo a cualquiera que tenga la oportunidad que se apunte a alguna de sus visitas, doy fe de que lo pasará en grande. Por supuesto, no pude dejar de hacer partícipe a Erik de mi visita a La Muela, habida cuenta de la nefasta relación de la localidad con la corrupción urbanística en España.


Una vez finalizada la visita y tras disfrutar de las amenas explicaciones de Erik, tome dirección Madrid por la A-2. Tengo muchas fotografías del puerto viejo de La Muela, pero de épocas y momentos demasiado diferentes, quizá demasiado inconexos entre sí.

Había llegado ya la hora de hacer el reportaje fotográfico definitivo.
 
EL VIEJO PUERTO EN DÉCADAS PASADAS

La imagen que nos brinda el Instituto Geográfico Nacional es nítida, y con las últimas actualizaciones la navegación es sumamente sencilla, sin el cambio entre fotogramas que se daba antes. Esto ayuda enormemente a la exploración de la zona tal y como era antiguamente, y como es evidente, recurro por enésima vez al visor para descubrir el pasado de esta vía a su paso por La Muela. En la siguiente fotografía vemos el núcleo urbano en el centro y las dos zonas de curvas situadas una en cada extremo, bien sea en sentido Madrid o Zaragoza.


Dada la longitud del puerto y los múltiples trazados que se dan cita aquí, he decidido dividir este reportaje en varias partes (índice al final del reportaje). Comenzaremos el viaje por el trazado nordeste, el que se dirige a la ciudad de Zaragoza. Así estaba este lugar en la década de los 50.


Tras una primera zona de curvas, el trazado se torna totalmente rectilíneo hasta entrar en el casco urbano de La Muela.


Lamentablemente, hay un largo vacío de 4 décadas hasta las siguientes fotos históricas, tomadas en el vuelo Olistat de 1997-1998, por lo que no podemos observar en solitario la modificación del trazado original y la construcción del nuevo tramo y su túnel, al menos si queremos obviar la presencia de la autovía actual. En su configuración original, la autovía no afecta al trazado primitivo ni a las nuevas calzadas construidas a posteriori. 


La vegetación si ha sufrido un gran cambio, pues los pinos de repoblación llegan por estas fechas a cubrir la vista aérea en algunos puntos.



El gran cambio se da más cerca de nuestras fechas. Las mejoras de trazado realizadas en numerosos puntos de la A-2 también afectan a esta gran curva de ascensión al cerro de La Muela desde Zaragoza, llegando a seccionar parte de la curva original de la N-II y obligando a rediseñarla.


Las pequeñas curvas que daban comienzo al puerto en las imágenes de los años cincuenta han quedado prácticamente eliminadas con la urbanización del actual polígono industrial Centrovía. Apenas quedaba un pequeño tramo con varios malecones, que a duras penas se aprecia en la fotografía aérea actual. En el momento de la visita había maquinaria pesada realizando movimientos de tierras en el lugar, actuando sobre la vieja calzada y transitando sobre la misma, por lo que deduzco que en el momento de la publicación de este reportaje esos metros de camino original ya son historia.


Una vez conocida su evolución a lo largo del tiempo, es momento de que echemos pie a tierra y conozcamos el ascenso al cerro de La Muela como si viajaramos de Zaragoza a Madrid.

PRIMER TRAZADO ESTE, VERTIENTE ZARAGOZA.

Abandonamos la autovía en la salida 301 y desde el polígono Centrovía tomamos el desvío hacia La Muela. La primera parada iba a ser el tramo recientemente mencionado, pero la presencia de maquinaria pesada trabajando hace que esa parte ya no sea visitable.


Nos detenemos en el punto en el que el trazado ascendente se bifurca, por la izquierda el "tipo Redia", por la derecha el camino primitivo, que a su vez se vuelve a bifurcar.



Gracias al modo panorámico captamos los tres trazados, que recorreremos de derecha a izquierda.


Aparcamos y comenzamos a recorrer a pie el trazado original, el situado más a la derecha de los tres y que hemos visto como único disponible en las fotografías de los vuelos de los años 50.


Comienza a aparecer señalización de obras. Algo se mueve por la zona, como hemos visto al comienzo del puerto y como podremos comprobar más adelante.



El frondoso y repoblado pinar rodea y parece adueñarse hoy en día de esta vertiente del viejo puerto.



Comienzan a aparecer los primeros malecones, pintados de forma sucesiva en rojo y amarillo.


Estos elementos de protección nos indican que estamos más o menos en el punto exacto de la siguiente fotografía:


El punto kilométrico 300 y una fisonomía del lugar que nada tiene que ver con la actual. Conocía esta fotografía pero le tenía perdida la pista. Es hace unas semanas, coincidiendo con la preparación de este reportaje, cuando el Sr. Zimmermann contacta conmigo para solicitar información respecto a la ubicación exacta de este lugar. Pues he aquí el reportaje del que le hablé. 


A decir verdad, este punto ya no es tan sumamente rectilíneo como lo hemos podido ver en las imágenes de los 50. La construcción de la calzada inferior que aparece en la siguiente imagen y que visitaremos en breve horadó levemente la base del camino primitivo, motivando que este tuviese que adoptar una forma algo más curva.




¿Pozo a 6 metros?



Alguno de los malecones se encuentra hoy derribado en la ladera entre las dos vías.



No ocurre lo mismo con el encintado de bordillo de piedra negra, que a ratos reaparece tímidamente en su ubicación original, como queriendo reclamar su presencia.


Alcanzamos la segunda zona de curvas. Atención al movimiento de tierras en la ladera derecha, más adelante trataremos sobre él.



Reaparecen los malecones, esta vez con los colores avivados gracias a una nueva mano de pintura y nuevamente en tan aragonesa combinación.



Además de la pintura, parece haberse añadido cemento a la base de los mismos.





Hemos tomado cierta altura respecto al trazado tipo Redia, de pendientes y curvas más suaves.



El miriamétrico del actual kilómetro 300 parece vigilar nuestros pasos. A continuación de él, la boca este del túnel.






Las vistas desde lo alto del túnel son panorámicas, pero mucho ojo, pues no hay elemento de protección alguno que pueda evitar una fatal caída.



Continuamos, es el momento de afrontar la última sucesión de curvas cerradas.


De nuevo, unos pocos metros de bordillo. Si bien a lo largo de todo el puerto y sus dos vertientes no queda mucho vestigio carretero, es de agradecer que esta línea de piedra, antaño omnipresente en nuestras carreteras, reaparezca de manera intermitente durante todo el recorrido.





Una pequeña recta que alguien ha aprovechado para driftear... El tramo podría parecer abandonado, pero no es así, por lo que si alguien se decide a "divertirse" en las curvas, que sepa que en el momento menos pensado puede aparecer de frente otro vehículo o incluso ciclistas o peatones, dado lo apropiado de este tramo para el paseo por la carencia casi absoluta de tráfico.




Algo más arriba, última curva cerrada, esta vez a izquierdas.




Más o menos en esta curva existían restos de señalización en hormigón relativa a la repoblación forestal llevada a cabo hace décadas en este lugar, localizados en su momento por José Luis y fotografiados por mí en junio de 2021. Tirados en la ladera y muy dañados, estos restos parecen haber sido retirados, pues como hemos comentado ya, se están realizando trabajos en este lugar y el movimiento de tierras al que aludíamos antes parece ser una especie de pista o cortafuegos que discurre de forma directa por toda la pendiente del puerto, desde la zona urbanizada del polígono Centrovía hasta el mismo alto del puerto. Justo donde ahora se ha habilitado esta pista se hallaba la vieja y retorcida señalización. Al menos quedan para el recuerdo las fotografías tomadas la primavera del año pasado.




Además de esta pista o cortafuegos, a partir de este punto se aprecia cómo se ha realizado un desmonte de cierta magnitud a lado izquierdo, ¿quizá para ensanchar la calzada?



Estas grandes antenas marcan la coronación del puerto por la vertiente del lado este. 





Junto a esta pequeña cabaña damos por terminado este tramo. Volvemos al punto de partida, donde hemos dejado estacionado el coche.

TRAMO ACCESORIO DEL TRAZADO ESTE, SENTIDO ZARAGOZA.

He de reconocer que desconozco la finalidad del pequeño trazado que ahora vamos a recorrer. Discurre entre la calzada tipo Redia y el tramo original, eliminando parte de sus curvas, y muere en un "ceda el paso" justo frente a la boca del túnel que una vez atravesado nos enfilará directamente hacia el casco urbano de La Muela. La ausencia de fotografías aéreas entre los 50 y los 90 no permite investigar gran cosa, y mi hipótesis es que ante la ausencia de doble carril de subida y dada la dureza de la misma, se habilitase como calzada para vehículo lento. Partimos nuevamente desde la zona de bifurcaciones.



La estrechez de esta calzada deja entrever que se diseñó para un solo sentido de circulación, lo que podría reforzar la teoría de su uso para vehículos lentos o para aumentar la capacidad de absorción de tráfico en este punto del puerto.


Muro de sostenimiento de la calzada original y los malecones que la acompañan.



Hay un detalle claro de la construcción de este trazado en añadidura a la calzada tipo Redia, pues como ya decíamos antes, su ejecución "mordió" parte del trazado original, que ya parecía haber sido condenado al desuso.



Ese mismo abandono afecta a los malecones del trazado original, tirados en el ribazo.



Es un recorrido breve, enseguida llegamos al "ceda el paso" que marca su final.






SEGUNDO TRAZADO ESTE, SENTIDO ZARAGOZA. TRAMO TIPO REDIA Y TÚNEL.

Es el turno ahora del flamante trazado tipo REDIA, que vino a sustituir las curvas anteriores gracias a su calzada de 12 metros de ancho y a un túnel de nueva construcción. Recordamos su primera aparición en los vuelos aéreos, en el año 1997. Se aprecia la mayor suavidad del trazado y el papel determinante del túnel que conoceremos en adelante, que elimina las curvas del trazado primitivo. Descendemos de nuevo al ya conocido punto de partida anterior.


Recordad que la gran curva original desapareció, la actual es un trazado moderno que pronto dejaremos para adentrarnos en esta variante tipo Redia hoy rodeada de pinar.





La nueva capa de rodadura ha estrechado levemente las dimensiones originales. El acusadísimo descenso del tráfico no las necesita ya.


Algo me llama la atención en la cuneta del lado izquierdo...


Un pequeño hito hectométrico perteneciente al modelo introducido por la Instrucción de 1939.


Restos de antigua señalización.


A nuestra derecha la calzada accesoria y la calzada original, ambas recién recorridas.



Seguimos ganando altitud y avanzando por este otrora flamante nuevo trazado. La vegetación, como hemos visto en tantos otros lugares, va recuperando lo que era suyo.


Tal y como indica este otro hito hectométrico, hemos recorrido cien metros desde el anterior.



A lo lejos aparece la boca del túnel que borró las curvas originales.




Nos detenemos a la entrada del túnel.


Arriba a la derecha, los malecones rojigualdas del trazado original.


Y más a la derecha, el "ceda el paso" de la calzada accesoria.


La tendencia descendente de los hitos hectométricos que hemos visto en la subida a pie termina aquí, en el kilómetro 300. Perdón, "300a"...



Restos de señalización junto al hito miriamétrico del kilómetro 300.


¿Qué soportaba el poste que ahora luce solitario? La siguiente señal, capturada en junio de 2021. Se trata de una indicación de atención sobre la no necesidad de mantener las luces encendidas una vez atravesado el túnel y que es una unidad ya sumamente escasa. Afortunadamente, su final no ha sido el tan temido expolio.


Los seguidores de Carreteras Abandonadas en Instagram recordarán que hace meses promoví y conseguí que esta señal fuese retirada para su traslado al Museo de Carreteras de Teruel, con la inestimable ayuda y gestión de Isaac Moreno Gallo y conservada en adelante en el museo gracias a Carlos Casas Nagore.


Aún resisten otras señalizaciones añejas, como estas relativas al permiso o prohibición de adelantamiento.



El miriamétrico del lado opuesto de la vía ya desapareció.


No así estos restos oxidadísimos de una señal desconocida, pero cuyo poste me dio que pensar.


Atravesamos ya el túnel en dirección a La Muela.




Según atravesamos el túnel la carretera se ensancha y aparece un segundo carril de subida. Lo que comúnmente denominamos como "carril para vehículo lento" pero que tenemos obligación de utilizar mientras no estemos adelantando. Lamentablemente, aún hace falta mucha pedagogía al respecto.



Coronamos el puerto, nos espera la travesía de La Muela.



A pocos metros de aquí nos encontramos con el Centro de Conservación de carreteras, a los cuales también agradezco su participación, rapidez y diligencia en el rescate de la señal.



TRAVESÍA "REDIA" DE LA MUELA

Recorramos ahora la travesía, última sección de esta primera parte de nuestro recorrido por el puerto de La Muela y sus variantes. A vista de pájaro, ya en los años 1997-1998 podemos apreciar los tres trazados de este corredor. Comenzando por la izquierda, vemos como el camino primitivo atraviesa el casco urbano. En el centro se sitúa el trazado tipo "Redia" (el que vamos a recorrer) que se desgaja del original para rodear La Muela por el este. Por último, a la derecha y alejado del núcleo de población, la actual autovía A-2.


Lo mismo para la salida en dirección a Madrid, con la salvedad de que el trazado original tomará durante unos metros una dirección casi noroeste para situarse después en la lejanía pero paralelo a la autovía y "enterrarse" kilómetros más adelante bajo la misma.


No esperéis nada que recuerde a carretera en esta travesía, pues ha sido totalmente asimilada como una avenida más del pueblo. La larga recta original de entrada a la localidad que hemos visto al inicio del reportaje sigue presente.


Eso sí, con matices, la primera parte de dicha recta se encuentra ya alterada en 1997 por el acceso desde la autovía:


Nos reciben los primeros "cadáveres" de la época del boom inmobiliario de La Muela.


Estacionamos cerca de una gasolinera que ha conocido tiempos mejores y tráfico a raudales. Aparecen además los primeros signos de lo que hoy se da en llamar "amabilización" de las vías urbanas. Se ha creado una zona peatonal con jardines y bancos en lo que antes fueron los carriles principales de la variante de la N-II. 



Incluso se ha excavado parte de la antigua carretera para crear una zona de sombra para los viandantes.


Rotondas y olivos.


Aparecen los museos, como el del Viento...


...y el de la Vida. ¿Por qué no se le ocurrió a la alcaldesa un Museo de la Carretera?


Ejemplos de modernidad que contrastan con la industria de toda la vida, como la empresa de cauchos que aún se ubica justo enfrente.


Al final de la antigua travesía, otro olivo ornamental y el edificio abandonado de lo que fue el Hotel Altovento. 


Otra más de las cosas que se quedaron para siempre en La Muela.



CONTINUARÁ...

ÍNDICE
PARTE I, TRAZADO NORDESTE Y TRAVESÍA DE LA MUELA
PARTE II, LA CUESTA DEL CARACOL (próximamente)
PARTE III, EL TÚNEL OLVIDADO (próximamente)
PARTE IV, EL HOMENAJE (próximamente)