30 mayo 2019

El peón caminero

Una figura a destacar en la historia de la carretera fue el peón caminero. Encargado de conservar y reparar el tramo determinado de carretera que tenía adscrito, residía al pie de la misma, en las conocidas como Casillas de Peones Camineros. Dichas casillas tenían en la mayoría de los casos el mismo aspecto, aunque en ocasiones podían ser de diferente diseño, atendiendo al rango del caminero, a la estética local, al aprovechamiento de edificios ya existentes o para acoger a dos familias de camineros en vez de una como solía ser habitual.


La figura del peón caminero se instauró oficialmente en 1767 como guardas del camino, como peón caminero desde 1781 y con rango de autoridad desde 1790. Solían tener a su cargo en torno a 5 kilómetros de vía. Se bastaban por sí mismos para tareas como la conservación rutinaria o limpieza de la vía o pequeño arreglos, necesitando más personal para tareas de mayor envergadura como reparación del firme. Recordemos que si bien hace décadas el tráfico era una mínima parte de lo que es ahora, muchas carreteras eran de gravilla, tierra o las más avanzadas de macadán, materiales mucho más frágiles que los firmes asfálticos que conocemos hoy.

En las siguientes fotografías tenemos otro ejemplo de casilla, ubicada en la antigua carretera N-120 y que aún hoy se mantiene en pie. Muestra en sus laterales las distancias a las localidades más cercanas, rasgo característico de estas construcciones.



Algunas quedaron abandonadas, la mayoría fueron demolidas al perder su función original y otras, las menos, siguen en servicio para uso relacionado con la conservación vial. Otras casillas, en cambio, han sido  destinadas a otros usos tan curiosos como el de la siguiente, utilizada como almacén de fundentes para la carretera, y fotografiada por mi amigo Jose Luis, gestor de la página de Facebook "Pueblos abandonados, carreteras abandonadas y similares en graduación":



Otros ejemplos de casillas en pie:

Casilla cerca de Xerica, Valencia, carretera N-234.





Casilla del puerto de Singra, Teruel, carretera N-234.



Casilla de Luco de Jiloca, Teruel, carretera N-234. Restaurada por el Ministerio de Fomento y visitable.




El museo de carreteras del centro de conservación de Teruel tiene, entre otras muchas cosas, un área dedicada a la figura del peón caminero, su historia, herramientas y hasta una preciosa maqueta en la que ver la distribución del modelo de casilla de 1859.








Para terminar, un homenaje a tan importante figura con monumentos como este de Salas de los Infantes, Burgos:



Os recomiendo la web de todo un especialista en la materia como es Xose Luis Martinez Acevedo.