22 octubre 2019

Un paseo junto a la N-634

Un evento familiar, un día de playa en la costa vasca y una gran carretera nacional. Un cóctel perfecto que hizo que mientras la familia se quedaba disfrutando en la arena, el que aquí escribe se puso las zapatillas y se dispuso a recorrer al menos a pie un pequeño tramo de dicha carretera. Hablamos del bello tramo de carretera N-634 entre Getaria y Zarautz, en Gipuzkoa. 



Quien haya podido recorrerla entera o por partes no tendrá mucha duda de que la carretera nacional N-634 de San Sebastián a Santiago de Compostela es una de las carreteras más bellas del país. Su trazado por toda la costa cantábrica, principalmente junto al mar, pero también en ocasiones por zonas de interior, hace de ella una ruta sumamente entretenida. Su longitud de 706,85 hace casi imposible examinarla en su totalidad en un solo reportaje, por lo que hoy nos centraremos en un pequeño tramo de 3 kilómetros y medio, que puede servir como buen ejemplo de esta carretera. Nos ponemos pues en marcha, esta vez no al volante, si no a pie como hemos dicho antes, mucho más recomendable en este caso gracias al paseo que une ambas localidades costeras y que suele ser noticia en invierno por la afección de los temporales de mar. Empezamos desde Getaria.


El puerto acoge hoy el inicio de una prueba deportiva, la travesía a nado desde aquí hasta Zarautz. El día está oscuro, pero la temperatura es estupenda en pleno julio. Ya que vamos a caminar, que sea sin sufrir los rigores del verano.



Desde la playa vemos como la carretera va soportada por una serie de arcos. Dejamos la playa abajo y subimos hasta la carretera.


Justo en el comienzo del pretil, el ayuntamiento de Getaria ha instalado esta placa que nos da la longitud del paseo hasta Zarautz.


Nada más salir del casco urbano encontramos uno de los cada vez más escasos hitos tipo Peña que van quedando en la N-634. Aunque ha perdido los tonos rojos en favor de un insulso tono blanco, se mantiene en perfecto estado.


A los seguidores de @carreterasabandonadas en Instagram seguramente les será conocido este hito.




La necesaria señalización de advertencia de desprendimientos en esta carretera ceñida al acantilado.


Un momento... ¿esto no lo acabamos de ver? Si, y es que el actual km. 22 queda algo más cerca del punto de origen, en el donostiarra barrio de Añorga, seguramente debido a la corrección de alguna curva o tramo y el posterior rekilometraje de la carretera.


La silueta del "ratón" de Getaria va quedando atrás.


Llegamos a un puntos singular de este pequeño paseo, el túnel horadado en la roca y que sirvió para el paso de la estrecha carretera original por este lugar.




Según vamos caminando hacia el otro extremo podemos observar los bulones encajados en la pared con el fin de sujetarla.





Continuamos hacia Zarautz, la carretera sigue serpenteando junto a los acantilados.





Poco antes del edificio que vemos en la anterior fotografía el paseo se ensancha, creando un pequeño área de descanso con bancos orientados al mar.


En la siguiente fotografía, seguramente tomada hacia los años 60 o 70, podemos ver dicho área de descanso, en su momento con una construcción que pareció estar destinada a cobijar del sol a los paseantes, también del xirimiri tan habitual por estos lares (origen de la fotografía desconocido).


Es momento de dar media vuelta, nos encaminamos hacia Getaria, la familia espera. Estaremos más o menos a mitad de recorrido. Me lo apunto mentalmente, hay que volver otro día para hacer el paseo completo.


Nos dirigimos hacia el túnel.




En esta otra fotografía antigua vemos como era este lugar hace varias décadas (el origen de esta fotografía también es desconocido).






De nuevo el "ratón"...


...y de nuevo el actualizado kilómetro 22.



Llegamos al casco urbano de Getaria...


... donde termina el paseo por una pequeña parte de la N-634, pequeña pero bien interesante. 

07 agosto 2019

El museo de carreteras de Teruel


En noviembre de 2017 (enlace al Diario de Teruel) saltaba a la prensa una muy buena noticia para todo aficionado al mundo carretero, era ni más ni menos que la apertura de un museo dedicado a las carreteras y su historia en Teruel, más concretamente en el centro de Conservación de Carreteras ubicado junto a la N-234. Personalmente, y dado el poco interés que suele tener la administración por este tipo de cosas, acogí la noticia con cierta cautela. No hay apenas ejemplos de este tipo de museos, quizá el centro de interpretación de la Caminería en Jaén, que visitamos el año pasado y que es más un museo al aire libre, muy al detalle, eso si. Además, Teruel no queda precisamente cerca de mi lugar de residencia, por lo que era mejor esperar. Pasaron los meses, y tras la visita de dos amigos del mundillo y sus comentarios favorables, decidí buscar una fecha en la que acercarme al Museo de Carreteras de Teruel. Ojo, porque sólo abre los sábados por la mañana en horario de 10.30 a 13.30 y no hay donde consultar si algún sábado concreto va a estar abierto o cerrado.

El museo se puede separar en tres áreas, dos en el interior y una en el exterior. En el exterior, diversa maquinaria, antigua y moderna, tanto de reparación como de mantenimiento, así como ejemplos de señalización o sistemas de contención. En el interior, por una parte, una buena muestra de hitos de carretera de diferentes épocas, desde la réplica de un miliario romano hallado en territorio aragonés hasta los más "modernos" hitos del Plan Peña, así como herramientas utilizadas por los antiguos peones camineros. Por otra, decenas de paneles informativos, centrados en la historia desde las vías romanas hasta las autopistas modernas, pasando por las casas de postas, calzadas medievales y un largo etcétera, además de abundante información respecto a la red de carreteras turolense. En conjunto, mucho material con el que hacer cortas las tres horas de apertura. 

En adelante muestro las imágenes tomadas en el museo, exceptuando los paneles, por lo que aviso al lector que si tiene intención de ir allí, actividad por otra parte sumamente recomendada, quizá le "destripe" alguna de las sorpresas que se va a encontrar durante su visita.

Llegamos pues al museo, y lo primero que nos recibe es un precioso Pegaso quitanieves en la rotonda y una fuente con la inscripción de Peones Camineros y el escudo de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos.





Museo si, pero centro de trabajo de los "camineros modernos" también.


En el parking, guardarruedas y muretes de contención.


Señales, algunas de ellas rarísimos ejemplares hechos en hormigón...





Toda clase de maquinaria...






















Valla de contención según la Instrucción de 1939.


También maquinaria moderna, evidentemente en uso, encargada de la conservación y mantenimiento de las carreteras de la provincia.




Pasamos ya al interior...


Nos recibe en primer lugar una maqueta creada para mostrar el proyecto de ensanche del viaducto de la N-234 que pasa por la ciudad.


Replica de un miliario hallado en Sora, Zaragoza.


Hito de 1845.


Vista general de varios tipos de hitos.


Hitos hectométrico y kilométrico.


Hito miriamétrico, colocado cada 10 kilómetros.



Hito de límite provincial.





Señal "local" podríamos decir, no adscrita a modelo oficial y posiblemente la señal metálica más antigua presente en la exposición. Los agujeros son marcas de bala de la Guerra Civil.



Señal de confirmación perteneciente a la Instrucción de 1939, perfectamente restaurada. Este tipo de señal, de dicha instrucción es sumamente difícil de ver hoy en día, quedando seguramente pocas decenas en todo el país.








Replica de señalización vertical, primeros del siglo XX.


Hitos de la Instrucción de 1939 o "tipo Peña", por Alfonso Peña Boeuf, ministro impulsor de dicho plan tras la guerra civil. En la imagen y de izquierda a derecha: hito de empalme entre diferentes carreteras, hito delimitador de terreno, hito kilométrico e hito hectométrico (situado cada 100 metros).




Herramienta utilizada por los Peones Camineros.


Señalización empleada por dichos peones en tramos en obras.


Herramientas de examen de firmes y materiales en laboratorio.


Gravas de diferentes grosores.


Detallada maqueta de una casilla de Peones Camineros según el modelo oficial.




Chapas de identificación de Camineros y sus diferentes rangos.


Material de oficina y documentación.


Más vehículos de Obras Públicas, estos más modestos...




Hasta aquí este paseo virtual por el museo. Una vez que uno se acerca hasta Teruel con el fin de conocerlo, y siguiendo con la misma temática, es visita obligada el espectacular viaducto de la carretera N-234, cuya maqueta hemos visto al comienzo del reportaje. Hoy en día su uso es peatonal, una vez que ha sido sustituido por otro más moderno y, la verdad sea dicha, esteticamente muy inferior.


En la barandilla del viaducto, nuevamente el escudo de ingenieros de caminos.


Por lo que a mí respecta, el viaje siguió hasta tocar el Mediterráneo, por medio la primitiva carretera de Teruel a Valencia, posteriormente integrada en el itinerario de la N-234...



... y las Cuestas del Ragudo, aunque estas quedan (y lo merecen) para otro reportaje.